Gracias por haber aparecido en mi vida, me encanta haberte encontrado, ya no sé qué haría sin ti.
Apareciste de la nada, casi sin hacer ruido y lentamente te fuiste quedando. Empezaste a aparecer en mis peores momentos y estuviste allí para mejorarlos, luego apareciste en mis momentos más vergonzosos y estuviste allí para sonreírme y hacerme ver que todos nos equivocamos, ahora te toca estar en mis mejores momentos y estar allí para disfrutarlos conmigo.
Pequeña, nos queda mucho camino juntas, así que más te vale ir acostumbrándote a mis locuras y mis caprichos.
Quédate aquí hasta que ya no me aguantes más, te aseguro que jamás olvidarás nuestras aventuras y cuando seas mayor y mires atrás aparecerá mi cara y les contarás a tus hijos: Sí, aquella era Carla, juntas fuimos imparables, fuimos como una tormenta en pleno día de verano, como una montaña rusa sin final, como una película de Rambo, nosotras fuimos el picante de vuestra salsa… fue la mejor época de mi vida.
Nadie nos entiende, a nadie le caemos bien, pero nos da igual porque nadie sabe vivir como nosotras.
Dedicado a mi pequeña Belén Romero, que se ha convertido en una de las personas más importantes en mi vida. Te quiero amiga mía.

Awwwn qué bonito mi pequeña saltamontes, estoy segura de que sí, que lo que hemos vivido juntas tan solo es una pequeñita parte de lo que nos queda por delante...
ResponderEliminarPuede que me equivoque, pero tengo el presentimiento de que este verano va a ser uno de esos que no vamos a olvidar, y lo viviremos juntas.
Te quiero.